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El despertar de estas inquietudes
Es increíble observar cómo los niños pueden transformar su cuarto en un castillo, pues dan para poseer vida a una muñeca y a seres imaginarios incluso crear quién solamente él puede ver. Estas pérdidas de imaginación, no paran el ser una señal del pensamiento complejo, y son frecuentes en la edad de tres o cuatro años.
Los únicos niños o los niños con un alto grado de inteligencia son los que adoptan generalmente a compañeros imaginarios, con eso a poder practicar y desarrollar capacidades sociales. Poco por poco los compañeros imaginarios desaparecerá para llevar medida los amigos verdaderos. Esta amistad ficticia afecta hasta el 50% de los niños entre los tres y diez años, pudiendo ser ese cómplice, una persona o un objeto.
Su cómplice
La creación de ser ficticio o los amigos invisibles, viene originado por la búsqueda de pequeño de una ayuda y de la seguridad para enfrentar un mundo incierto. Este nuevo amigo, puede ser el portavoz de las sensaciones o de los estados psíquicos que el muchacho no se atreve a expresar por sí mismo; principalmente negativa, como ella rabia, odio, mentira, envidia o egoísmo.
Los diálogos y los tratamientos que el muchacho mantiene con su amigo imaginario tienen que ser respetados. Para él el cómplice del este de sus pensamientos puede hacer todas las cosas buenas o malo, ella incluso puede hablarlo con el exterior verdadero como si. Si los padres invaden esta aislamiento con preguntas constantes sobre el amigo imaginario, los niños tenderán para no volver para hablar de ellas, os darán vuelta clandestinas y perderán toda su atracción.
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